Partes sensibles femeninas y masculinas
Las zonas erógenas son aquellas partes del cuerpo cuya estimulación tiene como respuesta la excitación sexual. Existen zonas con mayor cantidad de terminaciones nerviosas que al ser tocadas, acariciadas o besadas producen más excitación que otras. Saber localizarlas y estimularlas puede hacer que la respuesta de tu pareja sea mucho más efectiva. Aquí te vamos a ayudar a conocer las zonas más erógenas en hombres y mujeres.
Existen ciertas zonas erógenas comunes tanto en hombres como en mujeres. Saber estimular la piel y tomárse el tiempo para acariciarla de la manera correcta, puede causar sensaciones muy placenteras. En nuestro cuerpo hay zonas que están repletas de terminaciones nerviosas que al ser estimuladas producen una reacción de excitación sexual.

Zonas erógenas comunes:
Boca: un beso puede causar muchas reacciones. Al producirse la excitación los labios se hacen más sensibles por lo que un beso apasionado puede encender la llama inmediatamente.
Pies: estimular los pies de tu pareja con suaves masajes o el roce con la punta de tus dedos puede resultar muy estimulante, ya que estos están cargados de terminaciones nerviosas.
Espalda: otra zona que resulta muy placentera es la espalda. Acariciar los laterales de la columna vertebral y bajar lentamente por el centro de la espalda resulta muy estimulante.
Vientre y abdomen: las caricias y besos en esta zona también dan excelentes resultados.
Ano: cargado de terminaciones nerviosas es un punto focal para la excitación sexual tanto de hombres como para las mujeres, quienes pueden lograr un orgasmo muy profundo a través de la estimulación anal.
Zonas erógenas en las mujeres:
Pechos: las caricias en los senos de las mujeres son muy efectivas ya que es una zona extremadamente sensible.
Clítoris: es la zona más sensible en las mujeres y por medio de la cual se puede hacer llegar más fácilmente al orgasmo.
Vagina: su entrada está llena de terminaciones nerviosas que responden a cualquier tipo de caricias.
Zonas erógenas en el hombre:
Próstata: el llamado punto G en el hombre se alcanza en el periné y puede producir un orgasmo muy profundo.
Pene y testículos: son zonas muy sensibles que al ser acariciadas producen distintas sensaciones según el área donde se concentren las caricias.